lunes, 26 de diciembre de 2011


Federico, el protagonista, ha vivido entre los siglos XIX y XX. Esta novela es un retrato de la sociedad de su tiempo. Como miembro de la misma tuvo que soportar las consecuencias de hechos que asolaron la nación. En la España del S. XIX, las algaradas, insurrecciones y revoluciones eran frecuentes. El reinado de Fernando VII se vio plagado de sobresaltos y contratiempos. Su hija, Isabel II, heredó el trono a los tres años, y bajo la regencia de su madre, maría Cristina de Borbón, es proclamada reina a los trece años. A los dieciséis contrajo matrimonio con Francisco de Asís y Borbón. La unión fracasó y ella tuvo varios amantes. Su reinado estuvo plagado de altibajos y desequilibrios que desembocaron en la Revolución de 1868. Isabel abandonó España marchando a Paría. Comenzó a reinar entonces Amadeo I pero su reinado duró solo dos años y tres meses. La Primera República no resistió la presión de los pobres contra los ricos. El s. XX acogió a la monarquía con gran revuelo de los partidos liberales, que ponen su esperanza en Alfonso XII. Su hijo, Alfonso XIII, se verá presionado por el ambiente social ya cargado y que no tardó en reventar. La Segunda República se encontrará con la Guerra Civil que traerá tragedias, con muertes y asesinatos por ambos bandos y llevará a la miseria a la mayoría de los españoles.
Además, el autor nos introduce en la leyenda de Mariola y en la conquista de Valencia por Jaime I.